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El trabajo infantil: una realidad latente en México

El trabajo infantil: una realidad latente en México

El trajín de los visitantes y comerciantes, los gritos para anunciar los precios y los productos en uno de los mercados más visitados de la capital, se mezclan con el aroma de las rosas, margaritas, alstroemerias, girasoles y demás plantas en el pasillo de las flores. Pasillo donde los niños Isaí, Axel y Evelyn, trabajan en compañía de sus padres.

Isaí y Axel de 9 y 12 años, respectivamente, son originarios de Villa Guerrero, Estado de México, al sur de Toluca; ellos cada viernes viajan con sus papás en camionetas de redilas que acondicionan con cobijas para pasar la noche en el mercado y para transportar la mercancía que ofrecerán al día siguiente.

En cambio, Evelyn de 12 años, vive en la Ciudad de México, trabaja de manera esporádica los sábados con su mamá en el puesto de flores de su abuela.

“Yo le pago 100 pesos para que ella se motive, pero no es el hecho de los 100 pesos, sino que también ella aprenda una labor, un oficio”, afirma Norma Belmont, madre de Evelyn.

12 de junio, Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Según el INEGI, cerca de 2.5 millones niñas, niños y adolescentes entre los 5 y 17 años laboran en nuestro país. De los cuales, 45.9% de los menores ocupados, no recibe un ingreso, y el 29.3% trabajan 35 o más horas a la semana.

Beto Enríquez, no le da ningún pago monetario a Isaí; pues considera que es parte complementaria de la formación del menor. Si bien admite que las actividades que hace Isaí en el puesto los sábados, día en el que no asiste a la escuela, ayudan a su familia, le dan a su hijo conocimientos y rompen con su rutina.

Al paso varios locatarios saludan a Axel, ya es un viejo conocido del mercado, porque desde los 3 años acompaña en esta actividad a José Manuel Vera, su padre. A la semana recibe un domingo que va

de los 50 a los 100 pesos como retribución de sus ventas en el puesto. “Le doy poquito dinero porque si le doy harto no va a querer ir a la escuela cómo les ha pasado a muchos niños que vienen”, comenta José Manuel Vera.

Matemáticas es la materia favorita de Evelyn, se le hace fácil, aunque no es así con el resto de las asignaturas. Le gusta tomarse fotos y escuchar música en su celular, pero recientemente perdió su memoria donde guardaba sus selfies y canciones favoritas. Ahora busca comprarse una nueva por eso desde las nueve de la mañana le ha hecho mandados a su mamá, arreglas las flores y el papel para envolverlas.

La lucha contra el Trabajo infantil

Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los infantes de 5 a 11 años no deberían realizar ningún tipo de actividad laboral; los de 12 a 14 años únicamente podrían trabajos ligeros que no perjudiquen su salud o desarrollo y no impidan su asistencia escolar; a partir de los 15 años señala que pueden tener un trabajo regular, siempre y cuando no sean actividades peligrosas.

En esta materia, México en el 2007 tenía registro de que 3.6 millones de niños y adolescentes realizan algún tipo de actividad económica, a 10 años de distancia y la cifra se redujo un millón.

(El Economista)

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