México, ¿el país que no quiere a sus mujeres?

CREEMOS QUE IMPORTA POR...
Porque más de 700 feminicidios en el país, es un problema urgente
Violencia, marginación, acoso sexual y bajos salarios, son algunos de los problemas a los que debe enfrentarse una mujer en México.

Aunque existe todo un entramado institucional y legal para atender a este sector de la población, la realidad (y los datos) nos muestran que todavía hay áreas en donde las mujeres no cuentan con las mismas oportunidades que los hombres y, peor aún, cada vez son más visibles los casos en los que la violencia de género termina con la vida de la víctima.

Los lamentables casos que visibilizan la  violencia contra la mujer
Estas son las cifras que nos hacen preguntarnos: ¿México es un país que no quiere a las mujeres?

FEMINICIDIOS
Mara Castilla, una joven estudiante radicada en Puebla abordó un vehículo de la empresa Cabify para trasladarse a su casa después de estar con sus amigos en un antro; sin embargo Mara jamás llegó a su domicilio y días después de su desaparición la encontraron en un baldío. Fue violada y estrangulada.

El mejor homenaje que podemos rendirle a Mara Castilla
Un par de meses antes, el 8 de julio, otro caso estremeció a la sociedad mexicana, Valeria, una niña de 11 años, fue violada y asesinada por el conductor de una combi de la Ruta 40 que operaba en Nezahualcóyotl, Estado de México. El padre de la menor la subió a la parte delantera del vehículo y le indicó la parada en la que tenía que bajar.  Nunca la volvió a ver.

El 6 de octubre, Anayetzin Fragoso dijo que vería a su novio, sin embargo, tras varias horas de no tener comunicación con ella, sus padres iniciaron su búsqueda y notificaron la desaparición de la joven a las autoridades. Días después encontraron el cuerpo de Ana, como le decían sus familiares y amigos, con 16 puñaladas en el vientre, envuelto en una sábana y escondido en un clóset. Según la necropsia, la joven tenía dos meses de embarazo.
Estos tres casos solo son la punta del iceberg, pues la violencia en contra de las mujeres va en aumento; sin embargo, no en todos los casos es catalogado como feminicidio. 

Hasta 2015, el Inegi informó que hubo registro de 706 muertes de mujeres que se catalogaron como tal.
Sin embargo, una investigación realizada por Mexicanos Contra la Corrupción.reveló que de 2012 a 2016, las autoridades estatales reportaron que habían sido asesinadas en forma violenta en todo el país 9 mil 581 mujeres, pero sólo 1,887 de esos crímenes fueron tipificados como feminicidios.

Los estados en donde se registraron más feminicidios son Veracruz, Ciudad de México, Estado de México, Chiapas y Oaxaca, según información proporcionada por las procuradurías estatales a Mexicanos Contra la Corrupción.

En el Estado de México hay una vilación cada cuatro horas
Actualmente, 12 entidades cuentan con alerta de género, es decir,  tienen activados protocolos especiales para enfrentar y erradicar la violencia en contra de las mujeres.
VIOLENCIA
La violencia, sin que llegue a terminar en un homicidio o feminicidio, es otro de los factores que deben sortear las mujeres.

En México, el 66% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia, ya sea física, emocional,económica o laboral, según la Encuesta Nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares (ENDIREH) 2016.

El estudio señala que el 43% de las mujeres ha sufrido violencia por parte de su pareja (insultos y golpes), mientras que el 25% dijo haber pasado por un hecho violento durante su etapa de estudiante. Y es justamente el entorno escolar donde han ocurrido la  mayoría de las agresiones sexuales, pues el 40% de las encuestadas reveló que sufrió acoso sexual ya sea por un compañero, un maestro, o personas que trabajan en la institución.
EMPLEO Y SALARIOS
Las mujeres también son marginadas en el ámbito laboral, pues según la ENDIREH, el 26% ha vivido violencia laboral ejercida por un compañero de trabajo (31%), el jefe directo (23.8) o un alto ejecutivo (8.1).

Respecto a las oportunidades de crecimiento, el 10% de las mujeres cree que tiene menos oportunidades de ascender que un hombre; y si de salario hablamos, el 9% dice que tiene un salario menor, aunque haga las mismas tareas.

En 2017, según el INEGI, de las mujeres con empleo remunerado y seguro social,  el 20% ganaba un salario mínimo; y solo el 4% tenía una remuneración de hasta 5 salarios mínimos. En contraste con los hombres, solo el 10% ganaba un salario mínimo y el  7% tenia acceso hasta cinco salarios mínimos como remuneración.
Por ejemplo, en la carrera de Medicina, que es de las mejores pagadas, una mujer puede ganar en promedio 13 mil pesos, mientras que un hombre llega a percibir un salario de hasta 15, 900, según el estudio de Compara carreras del  Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Otra de las carreras en done el nivel de salarios es evidente es Historia y Arqueología, donde el promedio de salario percibido para un hombre es de 14 mil 700 pesos, mientras que una mujer podría llegar a ganar 9 mil 500 pesos.

Este dado coincide con el balance económico que realizó la OCDE para México en 2017, pues estima que las desigualdades entre hombres y mujeres son grandes en México.

"Aunque el país ha progresado al aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral, aún es inferior al promedio de la OCDE para las mujeres y considerablemente menor que la tasa de participación de los hombres mexicanos"
OCDE
Según el organismo internacional, las mexicanas aún ganan 16% menos en promedio que los hombres debido a diversos factores como interrupción en la carrera profesional, segregación ocupacional, diferencias en horas laborales remuneradas o no remuneradas y la discriminación en la contratación y los ascensos.

Si hablamos de puestos ejecutivos, las mujeres tampoco tienen buena suerte, pues pese a su preparación solo el 14% de los puestos ejecutivos en México son ocupados por una mujer,  en contraste con Rusia, donde las empresas llegan a tener hasta el 45% de mujeres en puestos jerárquicos, según la encuesta Women in business 2017, de Grant Thorton.

POBREZA
Las mujeres indígenas de zonas rurales han sido catalogadas por el Coneval como el grupo más vulnerable de México, ya que el 85.1% de las personas de este sector son pobres. 

En otras palabras, casi 9 de cada 10 mujeres indígenas viven en pobreza pese a los programas federales de apoyo a las mujeres. 

Estas mujeres, el rostro de la pobreza mexicana, no han podido disminuir esos niveles tan altos de marginación, ya que en los cuatro años medidos del actual sexenio no solo no han bajado su pobreza, sino que aumentó.

En 2012, el porcentaje de mujeres indígenas pobres fue del 84.1%. Dos años después, en 2014, el nivel de pobreza se redujo ligeramente al 83.7% y para la medición más reciente de 2016, la pobreza subió al 85.1%, el nivel más alto en estas tres mediciones. 

Otro dato que impacta: el 45% del total de las mujeres indígenas en México vive en pobreza extrema, lo que significa que 4 de cada 10 mujeres no tiene acceso a alimento diario.