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Desfile en Loma Bonita: Cinco seis, cinco seis…


• Los desfiles el esfuerzo de las madres de familia, convivencia, emociones, una marcha de sentimientos y ahora, recuerdos.

Juana Itzel Barrera Guerra

En Loma Bonita el   5 de Mayo del 2017  se realizó el desfile por la conmemoración de la batalla de Puebla de 1862. Contingentes de adolescentes marchamos después de dos o tres días de ensayos, total, la batalla fue en Puebla, hubiera sido aquí pues ensayamos más. Pero también se realizó mi último desfile  con mi escuela, fue a la última vez que  pisé el chapopote pegajoso  por el ácido del jugo de piña en la calle Oaxaca al ritmo del "cinco seis, cinco seis".

Fue la última vez que pasé desfilando por la Secundaria Federal en la calle Tabasco, donde por los pequeños orificios los  alumnos sacan su  mano para hacerte señas o gritan "buuuuu" con gran efusividad,  o quizá la última vez que marchando me encuentre un lechero en su caballo, porque caminando es seguro que se alguna ocasión se repita.

Este es el último año que comparto  la vida estudiantil con Loma Bonita,  estudiaré la universidad fuera de este rinconcito oaxaqueño, fue mi último “cinco seis” saliendo por las calles a marchar habiendo buscado tu estatura, tomar  distancia con la manita y gritar a todo pulmón  "cinco seis"; pienso que es algo que sólo Loma Bonita te regala.

Cuando estudié  la secundaria en  Xalapa Veracruz, los desfiles por la avenida Enríquez eran muy largos,  saludabas al gobernador,  te grababan muchas cámaras y no gritabas "cinco seis".

Recuerdo que  en un desfile de 20 de Noviembre  exaustos mis compañeros y yo nos sentamos en una banca del parque Juárez cuando frente a nuestros ojos  dos bandas de "cholos" comenzaron a golpearse,  se sacaron machetes  y navajas, vi como a uno le sangraba la pierna y a otros los llevaron al conocido "San José".

En loma Bonita es diferente el riesgo que se corre, pues aquí es muy probable que no te atiendan rápido  en las tortas "caro" lo cual con el hambre que traes después de marchar es criminal el retraso,  o que en antojitos "Bety" se les acabe el chocomilk, pero de ahí no pasa por fortuna, nada de cholos.

Loma bonita me ha regalado experiencias, momentos únicos, personas únicas, caminos únicos y paisajes  únicos,   entre ellos, la experiencia de ir en el contingente de las niñas más pequeñas o en el contingente del desmadre  que se tiran almendras durante el camino.

En la primaria también recorrí esas calles, lo recuerdo con nostalgia y es que los desfiles  representan para mí,  más que conmemorar fechas y grandes batallas del patriotismo, el esfuerzo de las madres de familia adelantándose para grabar y tomar fotos a sus hijos, decirle al fotógrafo que te saque mientras das el paso  con la el paso redoblado de la banda, los desayunos con los hijos, con los amigos, la convivencia, emociones, un desfile de sentimientos y ahora, recuerdos.

Mientras observo  disfruto del tiempo estudiantil que me queda, ya me despedí de portar mi uniforme por las calles y me preparo para ir  desfilando derechita por la vida siempre con paso firme...5,6…5,6…sin perder el ritmo...o eso al menos espero.