UN PUEBLO GUERRERENSE EN LA MÁS EXTREMA POBREZA ENCARCELA A SU ALCALDE PARA EXIGIRLE QUE CUMPLA

Por Zacarías Cervantes

Juquila Yucucani, Tlacoachistlahuaca, 10 de abril (SinEmbargo/ElSur).– Entre las 54 localidades del municipio de Tlacoachistlahuaca, Juquila Yucucani era, hasta antes del 27 de marzo, una comunidad desconocida. Desde ese día se dio a conocer mediante una fotografía en la que el presidente municipal, el petista Juan Javier Carmona Villavicencio, está tras las rejas de una reducida celda de la comisaría municipal de ese pueblo.

Sobre el caso hay dos versiones. La del Alcalde que dice que los pobladores lo detuvieron para exigirle el pago de 2 millones de pesos como indemnización por la destrucción de plantíos de amapola por militares en días recientes, y la del comisario y representantes del pueblo que aseguran que lo encerraron porque no cumplió con obras prometidas, entre éstas un albergue que también serviría para su comisaría municipal.


Juquila Yucucani es una comunidad de 800 habitantes que hasta antes del 2005 era una colonia de Santa Cruz Yucucani asentada en la falda de un “cerro alargado”, el significado en tu’ un savi (la lengua del pueblo na’ savi) de Yucucani.


Juquila y Santa Cruz Yucucani son dos de las localidades más alejadas de Tlacoachistlahuaca. Se encuentran ubicadas en la parte alta al noreste de la cabecera municipal, en las colindancias con el vecino estado de Oaxaca, a las que se llega en 3 horas y media o en cuatro en vehículo (según la pericia del conductor), partiendo desde Tlacoachistlahuaca, la cabecera del municipio.

La mitad del tramo carretero de la localidad Rancho Viejo a Santa Cruz y Juquila Yucacani, (unos 80 kilómetros) se transita por una accidentada y sinuosa carretera.

Por la distancia y la dificultad para transitar el camino de terracería las actividades económicas de los habitantes de Juquila Yucucani las realizan en Putla Villa de Guerrero, Oaxaca, que se encuentra a dos horas en vehículo.


Juquila Yucucani es una comunidad de 800 habitantes que hasta antes del 2005 era una colonia de Santa Cruz Yucucani asentada en la falda de un “cerro alargado”, el significado en tu’ un savi (la lengua del pueblo na’ savi) de Yucucani. Foto: ElSur.

Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informan que en Juquila Yucucani hay 89 viviendas. De ellas el 82.46 por ciento cuenta con electricidad, el 87.72 tiene agua entubada, el 1.75 tiene excusado o sanitario, el 17.54 tiene radio, el 22.81 televisión, el 14.04 refrigerador, el 5.26 lavadora, el 8.77 automóvil, nadie tiene computadora personal, el 8.77 por ciento tiene teléfono fijo, y nadie cuenta con teléfono celular ni con Internet.

En esta comunidad el 100 por ciento de sus 800 habitantes es na’ savi (mixteco) y carecen de un centro de salud, médicos y medicamentos, mientras que un sólo maestro que va de vez en cuando, atiende a los 64 niños de primaria.

En el centro de la localidad se encuentra la escuela primaria Miguel Hidalgo y Costilla, es de cuatro aulas construidas de concreto. La mañana del miércoles 5 de abril la escuela estaba cerrada, tres de las cuatro aulas son utilizadas como bodegas y las butacas yacen amontonadas en los rincones.


“El maestro tiene 54 niños de primaria pero muy poco viene, llevamos dos años solicitando al gobierno estatal y al municipio por lo menos dos o tres maestros más, pero no nos responden”, contó el comisario Juan
Perfecto Aguilar, mediante el traductor Miguel Ortiz Ortega, mientras mostraba el abandono en que se encuentran los salones y los niños jugando en los patios, o trabajando en el campo con sus padres.

Declaró que han gestionado ante el gobierno del estado una escuela de calidad, pero que les contestó que “no hay recursos de ese programa para comunidades como ésta”.


Los habitantes de Juquila Yucucani no cuentan, además, con un jardín de niños y sólo algunos de los padres llevan a sus hijos a Santa Cruz Yucucani, la comunidad vecina, en donde además siete maestros atienden a 400 alumnos de primaria.

Tampoco hay aquí un centro de salud, y desde hace dos años los habitantes no han recibido respuesta a su solicitud para que les manden cuando menos un enfermero o enfermera y medicamentos.

El comisario denunció que el centro de salud que está en la comunidad de Santa Cruz Yucucani, casi siempre está cerrado porque el médico va dos o tres días por semana y se regresa, e incluso hay semanas que definitivamente no va, “y aunque esté sólo da la consulta, no hay medicamentos”.

Las mujeres embarazadas, los niños con diarrea o vómito, que son lo común en Juquila y Santa Cruz Yucucani, son trasladadas a Putla Villa de Guerrero, Oaxaca, entre los dolores que les provocan los tumbos que dan las camionetas que atraviesan el cerro por una accidentada carretera sin pavimentar.

A pesar su ubicación alejada de las zonas urbanas y de difícil acceso, los habitantes de Juquila Yucucani no parecen vivir en la pobreza extrema. La mayoría de las casas son construcciones de concreto y hay muchas de dos y hasta tres plantas. En las calles estorba al paso de los vehículos el material de construcción amontonado de las familias que construyen modernas viviendas.

–¿De qué vive la gente aquí, de dónde obtienen sus ingresos?

–Vivimos de la siembra de caña, maíz y frijol, aquí todos nos dedicamos a la agricultura–, responde el comisario mientras recorre con la vista los cerros aledaños desmontados. En los descampados se alcanzan a ver, a lo lejos, plantaciones verdes, difícil de reconocer qué tipo de sembradíos son.


El comisario explicó que antes se dedicaban a la ganadería pero que ahora cada campesino tiene su parcela y ya no quieren que haya ganado suelto, porque provocan daños a los cultivos.

Otro campesino le dijo al traductor que les hace falta una buena carretera para poder sacar a vender sus productos. Contó que el actual presidente municipal, Carmona Villavicencio les aseguró que en marzo del 2016 comenzaría la pavimentación del tramo carretero de Rancho Viejo a Santa Cruz Yucucani, “y ya cumplió un año y no se ve nada”.

Agregó que por eso sus actividades económicas las realizan del lado de Oaxaca, en Putla Villa de Guerrero, que les queda más cerca en comparación con su cabecera municipal, Tlacoachistlahuaca.

En esta comunidad las familias están desprovistas de los apoyos que dan los gobiernos federal y estatal a través de los programas sociales.

El comisario Juan Perfecto explicó que viven muy alejados como para viajar a la capital del estado a hacer los trámites.

“Además no sabemos cómo ni dónde gestionar, sabemos que hay programas sociales para los campesinos y que los adultos mayores reciben apoyos de los gobiernos federal y estatal, pero no sabemos a dónde ni con quien ir”, se quejó el comisario.